Cuando la madre de Vivianita la abrazó, ésta le contó que su amiguita Carmina quería que viviera con ella en su casita, que sus papás ya nunca regresaron y que estaba muy solita, Doña Elva no le contestó nada, pidiéndole a su esposo que se fueran a casa, que se había soltado un frío repentino y que ya no quería hablar más de lo sucedido esa noche.
Pasaron unos días sin que Doña Elva y sus hijos regresaran a su negocio familiar, hasta el Día de Muertos que la carga de trabajo para Don Ramiro era mucha, Vivianita llevó consigo una muñeca para jugar, misma que al regresar a su hogar no llevó, contándole a su mamá que su amiguita se la había pedido porque estaba muy solita, Doña Elva abrazó a su pequeña y no le dijo nada.
A la mañana siguiente le pidió a su esposo que la llevará a la tumba donde habían encontrado a Vivianita, al llegar al lugar se dio cuenta que la muñeca de la nena se encontraba ahí, los nervios se apoderaron de ella cuando sintió que una pequeña le rozo la mejilla, alejándose rápidamente del lugar. Continue reading
Cuando la madre de Vivianita la abrazó, ésta le contó que su amiguita Carmina quería que viviera con ella en su casita, que sus papás ya nunca regresaron y que estaba muy solita, Doña Elva no le contestó nada, pidiéndole a su esposo que se fueran a casa, que se había soltado un frío repentino y que ya no quería hablar más de lo sucedido esa noche.